Muchas veces creemos que el día en que el amor de nuestras vidas aparezca, todo será distinto: las señales estarán el aire y las constelaciones se alinearán en tu planeta regente y simplemente un zorzal te despertará con su dulce canto mientras un rayo de sol solitario te hace arrugar los ojos y tú sonríes y todo es perfecto y te ves tan hermosa (¡Sí! ¿Cómo no te diste cuenta antes?) y… Que todo será como un sueño. Mas son increíblemente recurrentes las veces en que tú solo estás tirada en el suelo, ya que hasta arrastrarte te tiene sin cuidado y resulta que todo es tan oscuro y vacuo que tienes que cometer error tras error para sacar fuerzas hasta del último rincón de tu alma y gritar… TE AMO.
Bueno, la verdad es que muchas veces pensé que de tanto sentir, en vez de gritar iba a aullar. Suerte que aún me quedaba una pizca de cordura, porque si no, francamente no creo que la historia estuviera tomando este rumbo.
tranquila, mujer, y otros cuentos.
ResponderEliminarA veces las mejores reacciones son las que salen por si solas; si hay que aullar, se aullará (: