jueves, 28 de enero de 2010

Para que Neruda no tenga razón

Como toda muchacha que se fija en las flores al pasar quise ser una persona para ti..
Tú tan solo suspira y yo podría cantarte la eterna melodía del viento, fuerza en mi corazón no me falta para bajarte el sol, y así regalártelo. Pero soy muy baja ¿verdad? y a mi escalera al Cielo le falta un peldaño.

Ojalá una sonrisa fuera suficiente..
Ya sé el resto de la historia -dijo una Lavanda cuando pasé demasiado cerca-, ella es mediocre.
Quise responderle tantas cosas, como tantas cosas quise hacer por ti y no fueron suficientes.

No obstante, ahora caigo y no te enteras. Caeré mucho más y he chantajeado a mi subconsciente para que no deje que una plegaria salga de mis labios... Admito que si de mí dependiera, dejaría que el tiempo decidiera cuándo ya no te necesito y no tú. Si de mí dependiera, ojos avellana, no tendría miedo, pero esto es lo mejor que puedo hacer por mí.

Para que las rosas sigan siendo eso y no una rama con espinas.
Para que mi rostro siga siendo mío y no deba pedir uno prestado.
Para que Neruda no tenga razón, cariño mío, que tan corto es el amor y tan largo el olvido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario