viernes, 28 de mayo de 2010

Pensamientos fuera de control.


Esperar a que me busque es como esperar que llueva en verano.
Hoy caminé por lugares recurrentes con la esperanza de forzar casualidades.
Lloré solo para saber si eso lograba llamarlo. Pensar que creí que estábamos conectados.
Quise ir a comprar chocolate, pero no caí en la cuenta de que él mismo tiene que venir, cada segundo es una eternidad… ¡ni siquiera le di un beso! Y él no está interesado, no.
Después apareces tú, miel, eres dulce como el chocolate, pero hay algo. Dices cosas y yo solo quiero arrancarte las palabras y los gestos para ponerlos en su boca y luego su boca sobre la mía. No obstante, la miel, a pesar de no ser de mi gusto, me hace sonreír o por lo menos atisba un poco de felicidad a mis facciones.
No sé qué es lo que voy a hacer, no sé ni lo que estoy haciendo ahora.
Siento que estoy conteniendo la respiración bajo el agua, mientras olvido cómo nadar. Habrá que ver de quién es la mano que me ayuda a salir.
¿O será que no existe?

1 comentario:

  1. Creo que estoy leyendo bastante entre lineas, de todas formas hay que conversar (:

    Un abrazo, concubina de satán ♥

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