miércoles, 12 de mayo de 2010

Miradas que se rompen y envidian las que pueden llorar.


¡Maldita sea!
Si pudiera llegar y decir: “Hola, hoy me di cuenta de que el amor de mi vida jamás debió ser concebido”…”Hey, el hombre que amo se la pasa maquinando las formas más sádicas de cómo matarme” o quizás “Te cuento que desde que lo conocí, supe que terminaría amándolo y que no desearía que nadie más me poseyera. Sí, bueno, el que sea un demonio que se está metiendo con mi mejor amiga y me tenga a mí como conejillo de indias es solo un detalle…”
Mierda, mierda, mierda. Lo mío jamás fueron los comienzos. Ni siquiera sé si me está permitido pedirle a Dios un poco de ayuda… Estoy tan sola en esto. ¿Por qué, entre todas las personas que he conocido, ÉL tenía que ser el que hiciera temblar mi mundo? Hay un cable suelto en mi cabeza. Quizás estoy demasiado desesperada de no estar sola o más bien estoy destinada a estarlo siempre. No hay ninguna posibilidad de que salga algo bueno de esta sórdida relación de “pseudo amistad” que tenemos. Por lo menos para mí… A menos que… Bueno, el peor de los eventos ni siquiera es tan malo, terminaría con todo de una vez por todas y ni siquiera tendría que quemarme en el infierno.
Él piensa que no me doy cuenta, pero yo sé que mis segundos están contados cada vez que dejo que inspire mi aroma, cada vez que me mira a los ojos o... Cada vez que simplemente hago algo que me hace ser yo. La paliducha y débil niña rompible, que aún así no puede dejar de ser testaruda y que por más que sabe que tiene que correr –por más inútil que sea-, no lo va a hacer… Porque el muy desgraciado sabe que me tiene así. Porque siempre lo planeó…
Y porque no da ni una mierda por eso.

2 comentarios:

  1. Hace rato que te vengo siguiendo, ya sea por twitter o por blog, y por muy nada que nos conozcamos y por muy cínico que pueda sonar este comentario (que por cierto, no lo es), de cierta manera me preocupa ésto que te afecta.
    En el fondo, lo que hay que hacer es agarrar toda la mierda que se tiene dentro y tirársela en la cara; porque a la larga es lo único que falta para liberarse de todo y por fin ser libre de toda carga que nos impida ser felices.
    Conversar a pesar de llorar en el intento ya que es el único modo de sacar todo.
    Tal vez no haya vivido lo mismo que tú, pero sé lo que se siente ser engañada de alguna forma.
    En el fondo, es cortar por lo sano.
    Que estés bien :)

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